Una joven diseñadora mexicana compartió en sus redes sociales la experiencia que tuvo con una conocida influencer, cuya identidad no quiso revelar, pero que generó indignación entre los internautas. María Donatello, la diseñadora en cuestión, evidenció una jugosa propuesta de negocio por parte de una influencer que estaba a punto de casarse y que supuestamente era fan de su marca.
Se ha convertido en una costumbre que los influencers ofrezcan sus servicios para colaborar con distintas marcas y emprendimientos, lo cual ha sido severamente criticado por los internautas, quienes consideran que estos ponen en un pedestal el valor de su trabajo.
En el video que compartió la diseñadora, menciona: “Vean el ofertón que nos acaba de ofrecer una influencer”, adjuntando la captura de pantalla del mensaje que recibió de dicha influencer, ofreciendo un trato que no podía rechazar.
En el mensaje, la influencer indica sus cifras en redes sociales, aclarando que en TikTok cuenta con más de 100 mil seguidores y en Instagram 25 mil, para luego ir directo al grano: “Me caso en octubre de este año y mi boda será cowboy, vi que ustedes hacen sombreros personalizados y estaría genial si ustedes regalaran todos los sombreros para nuestros 300 invitados”. La influencer ofrecía a cambio, subir dos historias de Instagram y compartir fotos de su boda para que la diseñadora pudiera utilizarlas como publicidad.
Usuarios de redes sociales comenzaron a especular sobre la identidad de la influencer y a burlarse del «brillante trato» que desaprovechó la emprendedora:
“Dile que sí y en un contrato le ponen que si no tiene ningún resultado para tu empresa, te debe pagar los 300 sombreros”, “Pensé que solo te iba a pedir el de ella, pero 300 es un abuso”, “Padrísima tu oferta, pero yo estoy fuera”, se lee en los comentarios.

Esta situación ha generado un debate sobre el valor real de la influencia en redes sociales y el respeto hacia los emprendedores y sus productos.




