La principal sospechosa del crimen ocurrido en Polanco fue localizada fuera del país tras una búsqueda internacional.
La investigación por el feminicidio de Carolina Flores dio un giro clave tras la detención de Erika Guadalupe Herrera Coriand, identificada como la principal sospechosa del crimen ocurrido en abril pasado en la colonia Polanco, en la Ciudad de México.
Autoridades confirmaron que la mujer fue localizada y asegurada en Venezuela, luego de que su búsqueda se extendiera a nivel internacional. (N+)
Así lograron ubicarla fuera de México
La captura fue posible gracias a la emisión de una ficha roja de Interpol, mecanismo que permitió activar su localización en distintos países. (N+)
Este tipo de alerta internacional facilita la cooperación entre autoridades, lo que en este caso derivó en su ubicación en territorio venezolano días después de los hechos.
Tras su detención, ahora se deberá seguir un proceso formal para trasladarla a México, el cual se realiza mediante canales diplomáticos y puede tomar tiempo dependiendo de los acuerdos entre ambos países.
Un caso que generó indignación nacional
El asesinato de Carolina Flores, una joven de 27 años, provocó fuerte impacto social debido a las circunstancias en las que ocurrió: dentro de su propio domicilio y en presencia de su familia.
Además, el caso tomó mayor relevancia luego de que salieran a la luz imágenes de cámaras de seguridad que habrían registrado momentos relacionados con el ataque, fortaleciendo la línea de investigación contra la ahora detenida.
La víctima, originaria de Baja California, había participado en certámenes de belleza, lo que también contribuyó a que el caso tuviera amplia difusión.
Lo que sigue en el proceso
Con la detención confirmada, el siguiente paso será concretar la extradición para que la acusada enfrente la justicia en México.
Mientras tanto, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México continúa integrando pruebas dentro de la carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio.
El caso sigue activo y bajo seguimiento, mientras familiares y colectivos mantienen la exigencia de justicia y castigo para la responsable.




