El régimen de Corea del Norte ha prohibido que los ciudadanos tengan perritos como mascotas, ya que dicen que son un reflejo de «la decadencia de Occidente«.
El líder norcoreano Kim Jong-Un reapareció públicamente y reafirmó su intención de luchar contra todo aquello que relacione a su país con occidente.
Una de las últimas medidas que anunció, y que generó una gran cantidad de cuestionamientos por parte de la población, es la prohibición de tener perros como mascotas.
Luego de un tiempo lejos de apariciones públicas y en medio de rumores que hablaban de problemas de salud, el dirigente sorprendió con una drástica decisión. Ordenó confiscar a todos los perros de Pyongyang, la capital del país.
Esta decisión ha causado pánico entre los ciudadanos que poseen algún canino, ya que tienen temor de las redadas para confiscarlos.
Además, están asustados de que el objetivo sea otro y que Kim quiera confiscar los animales para que puedan servir como alimento, dada la escasez que se está dando en el país actualmente, y debido a que un tipo de raza de perros se destina en la región al consumo.
Otras de las razones según la administración de Kim Jong-Un es la jerarquía social que un perro puede ofrecer a los ciudadanos. “La gente normal cría cerdos y pollos en sus porches, mientras que los oficiales de alto rango y la gente rica posee perros”, contó el diario ’20 minutos’.
Según reseñaron los medios locales la nueva medida es solo una forma de aniquilar al extravagancia capitalista de Pyongyang sobre todo en el ejército, y así evitar el aburguesamiento entre las élites.
Por otro lado, hay quienes afirman que el nuevo golpe del régimen norcoreano sería una forma de demostrar fortaleza y hacerse sentir, tras las especulaciones sobre su estado de salud y hasta sobre su muerte.






