La noche del viernes 5 de abril, el presidente Andrés Manuel López Obrador condenó enérgicamente la violenta incursión de la policía ecuatoriana en la embajada mexicana en Quito. Este acto, calificado como “totalmente inaceptable” y “barbarie” por el jefe de Cancillería y Asuntos Políticos de la Embajada, Roberto Canseco, desencadenó una crisis diplomática sin precedentes entre México y Ecuador.
Qué pasó en Ecuador
El motivo de esta escalada de tensiones fue la detención del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, quien se encontraba protegido bajo asilo político por México. La policía ecuatoriana ingresó a la fuerza en la embajada mexicana para arrestar a Glas, a pesar de la inviolabilidad de las sedes diplomáticas consagrada en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
El presidente López Obrador, tras recibir la información sobre la brutal irrupción, anunció la suspensión de las relaciones diplomáticas entre México y Ecuador. Esta decisión fue tomada como respuesta a la violación flagrante del derecho internacional y la soberanía mexicana por parte del gobierno ecuatoriano.
¿Podría desatarse una guerra entre México y Ecuador?
La canciller Alicia Bárcena Ibarra, en consulta con el presidente, emitió un comunicado oficial anunciando la ruptura de relaciones diplomáticas con Ecuador. Además, se ordenó la retirada inmediata del personal diplomático mexicano en Ecuador y se solicitó la repatriación del personal diplomático ecuatoriano en México.
Esta medida, según la Convención de Viena de 1961, implica la interrupción total de la comunicación y los lazos oficiales entre ambos países. Aunque la ruptura de relaciones diplomáticas no implica necesariamente un conflicto bélico, representa una de las situaciones más graves en las relaciones internacionales.
En medio de esta crisis diplomática, persisten incertidumbres sobre el futuro de las relaciones bilaterales entre México y Ecuador. La comunidad internacional observa con atención el desenlace de esta situación y las posibles repercusiones que pueda tener en la estabilidad política y diplomática en la región.
¿Qué pasa si México entra en guerra?
Aunque México se ha caracterizado por ser una nación pacifista y no involucrarse en conflictos internacionales, siempre ha existido la mínima posibilidad, como en cualquier otro país, de que la nación tricolor entre en guerra.
Es por ello, que los primeros respondientes serían el personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Secretaría de Marina (Semar), de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
Después los segundos en acudir a la respuesta armada en defensa del país se sumarían las primeras y segundas reservas del Ejército y la Fuerza Aérea, así lo establece el artículo 180 de dicha Ley.
En la primera reserva es donde entran los militares que se encuentren «físicamente aptos para el servicio de las armas», así como los cabos y soldados del Servicio Militar Voluntario hasta los 36 años; las Clases y Oficiales del Servicio Militar Nacional hasta los 33 y 36 años, respectivamente, y los soldados de conscripción que hayan cumplido con el Servicio Militar Obligatorio hasta los 30 años.

Es aquí donde entrarían los hombres que durante el sorteo obtuvieron bola blanca o bola azul, pues fueron ellos quienes fueron “encuadrados” en los Centros de Adiestramiento del Ejército, Armada o Fuerza Aérea Mexicana.
Sin embargo, únicamente serán llamados los jóvenes conscriptos, es decir, aquellos que hayan cumplido con la obligación constitucional de realizar el Servicio Militar Nacional.
No obstante, es importante mencionar que, en el último recurso de que sean necesitados para apoyar en la respuesta armada en defensa de México, se llamaría a «todos los demás mexicanos que cumplan 19 años», quienes permanecerán en esta reserva hasta los 30 años de edad, así como los mexicanos mayores de 19 años, sin limitaciónde edad máxima, que desempeñen actividades que, con anticipación hayan sido clasificados de posible utilidad para el Ejército y Fuerza Aérea.
Recordemos que los jóvenes que sacaron bola negra, aunque se libran del entrenamiento militar, están “a disponibilidad”, por lo que podrían ser llamados a las comandancias de Zona Militar ubicadas en los diferentes estados del país.




