Expertos de la UNAM advierten que el hundimiento, las inundaciones y la falta de agua podrían volver inhabitables varias zonas de la capital
La Ciudad de México enfrenta una crisis estructural que podría transformar radicalmente su futuro. Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México alertan que diversas zonas podrían volverse inhabitables en menos de 10 años debido al acelerado hundimiento del suelo, las constantes inundaciones y la creciente escasez de agua.
Este fenómeno, aunque histórico, se ha intensificado en los últimos años, elevando el nivel de riesgo para millones de habitantes.
Por qué se está hundiendo la CDMX
El problema tiene su origen en dos factores principales que afectan directamente al subsuelo:
- Sobreexplotación de acuíferos
- Peso de construcciones sobre suelo lacustre
La Ciudad de México fue edificada sobre un antiguo lago, lo que hace que su base, rica en arcilla, se compacte con facilidad.
Actualmente, el hundimiento oscila entre 10 y 30 centímetros por año, aunque en algunas zonas alcanza hasta 40 cm anuales, lo que podría traducirse en descensos de hasta 3 metros en una década.
Alcaldías con mayor riesgo
De acuerdo con especialistas y datos del Atlas de Riesgo, varias demarcaciones presentan afectaciones severas:
- Iztapalapa
- Tláhuac
- Venustiano Carranza
- Cuauhtémoc
- Iztacalco
- Gustavo A. Madero
Otras zonas con riesgo creciente incluyen:
- Benito Juárez
- Coyoacán
- Xochimilco
- Miguel Hidalgo
- Azcapotzalco
En estas áreas, el hundimiento provoca grietas, daños estructurales e inundaciones recurrentes.
Inundaciones: un problema que agrava la crisis
El hundimiento está estrechamente ligado a otro desafío crítico: las inundaciones.
Se estima que alrededor del 70% del territorio es propenso a anegaciones debido a:
- Exceso de asfalto
- Ríos entubados
- Falta de áreas verdes
- Sistema de drenaje insuficiente
Durante la temporada de lluvias, estas condiciones se intensifican, afectando viviendas e infraestructura.
Escenarios críticos a corto plazo
Especialistas advierten que, sin medidas urgentes, podrían presentarse consecuencias graves:
- Zonas imposibles de habitar
- Desplazamientos de población
- Pérdida de viviendas y patrimonio
Algunas estimaciones señalan que ciertas áreas podrían volverse insostenibles incluso en menos de 6 años.
La paradoja del agua en la capital
Uno de los aspectos más preocupantes es la contradicción que enfrenta la ciudad:
- Las zonas que más se hunden
- Son también las que enfrentan mayor escasez de agua
Esto ocurre porque la extracción intensiva del subsuelo agrava tanto el hundimiento como la falta del recurso.
¿Tiene solución este problema?
Expertos coinciden en que el hundimiento no puede detenerse por completo, pero sí puede mitigarse con acciones estratégicas:
- Reducir la extracción de agua subterránea
- Reutilizar agua tratada
- Modernizar el sistema de drenaje
- Impulsar modelos urbanos más sustentables
- Limitar construcciones en zonas de riesgo
La situación representa uno de los mayores retos urbanos en la historia de la Ciudad de México, cuyo futuro dependerá de las decisiones que se tomen en los próximos años.




