El diputado Antonio Attolini responsabilizó al influencer por presuntos daños tras su boda, pero autoridades atribuyen la clausura a extracción ilegal de agua
La polémica en torno al cierre de zonas turísticas en Cuatro Ciénegas escaló luego de que el diputado Antonio Attolini señalara directamente al influencer Un Tal Fredo como responsable de un presunto daño ambiental tras la celebración de su boda en el área natural protegida.
El evento, realizado a mediados de marzo, contó incluso con la participación del cantante Carlos Rivera, lo que incrementó la atención mediática sobre el caso.
Señalamientos por daños “irreversibles”
A través de redes sociales, Attolini acusó que la boda habría generado afectaciones por la instalación de estructuras, logística y el impacto del ruido durante la celebración.
“Una boda no puede poner en riesgo a todo Cuatro Ciénegas”, expresó el legislador, quien aseguró que zonas como el Río Mezquites y otros puntos turísticos fueron cerrados debido a daños irreversibles.
También subrayó que la ley debe priorizar la protección de los ecosistemas, independientemente de la popularidad de quienes realicen eventos en estos espacios.

Autoridades rechazan relación con la boda
Por su parte, dependencias federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Comisión Nacional del Agua ofrecieron una versión distinta.
Según informaron, la clausura responde a un operativo para frenar la extracción ilegal de agua en la región, no a la realización de un evento social.
Detallaron que se realizaron inspecciones a diversos pozos, logrando la clausura de al menos tres que operaban sin concesión, como parte de una estrategia para recuperar el control del recurso hídrico.
Silencio del influencer y debate público
Hasta el momento, Un Tal Fredo no ha emitido una postura pública frente a las acusaciones, lo que ha alimentado la discusión en redes sociales.
El caso ha abierto un debate sobre la responsabilidad ambiental en zonas protegidas y el impacto de eventos privados en espacios de alto valor natural, mientras persisten dos versiones: la denuncia política y la explicación oficial sobre un operativo contra irregularidades en el uso del agua.




