Una agresión directa frente al bar Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis, provocó la muerte de tres personas y dejó cinco heridos, entre ellos el arquitecto Enrique Solá, señalado como el objetivo del atentado.
La madrugada del 14 de febrero, un ataque armado directo frente al bar Sala de Despecho, ubicado en la zona de Angelópolis, en Puebla, dejó un saldo de tres personas muertas y cinco heridas, entre ellas el arquitecto Enrique Solá, quien habría sido el blanco principal de la agresión, de acuerdo con líneas de investigación oficiales.
El atentado ocurrió alrededor de las 2:00 horas sobre el bulevar Osa Mayor, a escasos metros de la Estrella de Puebla, cuando sujetos armados que se desplazaban en motocicletas abrieron fuego de manera reiterada contra una camioneta Mercedes-Benz blanca que se encontraba estacionada afuera del establecimiento.
Según información de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, no se trató de una riña ni de un hecho fortuito, sino de un ataque planeado y ejecutado con precisión.
En el lugar murieron Gisele Ortiz Carreto, Manuel Esteban Campana y Joaquín Wirthy, quienes se encontraban junto a otras personas esperando la entrega de un vehículo en el área de valet parking del bar. Los cuerpos quedaron tendidos en la vía pública tras la ráfaga de disparos.

Entre los lesionados se encuentra Enrique Solá, de 29 años, quien recibió impactos de bala en el cuello. Otras víctimas presentan heridas en tórax, pierna y brazo, y permanecen hospitalizadas con pronóstico reservado en el Hospital Ángeles. Versiones preliminares indican que el estado de salud del arquitecto es delicado.
Las investigaciones revelaron que el crimen fue preparado con anticipación. Autoridades informaron que los agresores habrían rentado durante al menos un mes un departamento cercano al Parque del Arte, desde donde vigilaban la zona y analizaban los movimientos del presunto objetivo.
El titular de la SSP, Francisco Sánchez González, señaló que los atacantes contaban con vigilancia previa y un punto de resguardo, lo que refuerza la hipótesis de una emboscada. Peritajes confirmaron indicios de disparos realizados desde al menos tres puntos distintos.
Tras el ataque, se desplegó un operativo policiaco con apoyo de drones y un helicóptero, que derivó en la detención de cuatro presuntos responsables identificados como Gabriel, Héctor Hugo, Edwin y Brayan, este último menor de edad. Los sospechosos intentaron ocultarse en una barranca cercana al río Atoyac, luego de abandonar los vehículos utilizados para la huida.

La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por homicidio y lesiones, mientras se indaga la identidad del autor intelectual, ya que los detenidos habrían declarado que fueron contratados específicamente para ejecutar al arquitecto.
Autoridades estatales descartaron que el hecho esté vinculado con un enfrentamiento entre grupos criminales o un ataque equivocado. La principal línea de investigación apunta a una agresión directa, ocurrida en una de las zonas comerciales y nocturnas más concurridas de la ciudad, lo que generó pánico entre clientes y trabajadores del lugar.

Las indagatorias continúan para esclarecer el móvil del crimen y deslindar responsabilidades.




