En redes sociales circuló la versión de que el cantante puertorriqueño ofrecería un show masivo el 31 de diciembre en el Zócalo capitalino; sin embargo, la información resultó ser una broma por el Día de los Inocentes.
El nombre de Bad Bunny volvió a apoderarse de las tendencias en México luego de que comenzara a circular la versión de un supuesto concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México, programado para el próximo 31 de diciembre. El anuncio despertó una ola de entusiasmo entre miles de seguidores del artista puertorriqueño, quienes imaginaron despedir el año al ritmo del reggaetón en la Plaza de la Constitución.
La especulación tomó fuerza después de que el cantante, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, compartiera un mensaje emotivo en sus redes sociales tras concluir su histórica residencia en el Estadio GNP Seguros. En la publicación, el artista agradeció el cariño del público mexicano y dejó abierta la posibilidad de regresar al país en el futuro.
“De México tengo tanto que decir que no alcanzaría un solo storie. Gracias por abrazarme con tanto amor durante tantos años. Su cultura, su pasión y el corazón de su gente me inspiran profundamente. Prometo que volveré”, escribió el intérprete, palabras que muchos interpretaron como una pista de un regreso inminente.
De acuerdo con la información que se difundió en redes, el supuesto concierto se llevaría a cabo a partir de las 21:30 horas, con la idea de recibir el 2026 con música en vivo y coreando éxitos como “Safaera”, “LA CANCIÓN” y temas de su más reciente material DeBÍ TiRAR MáS FOToS, además de una escenografía denominada “La Casita” instalada en pleno Zócalo.
No obstante, la emoción duró poco. Horas después se confirmó que el anuncio no era oficial y que todo se trató de una broma por el Día de los Inocentes, celebrado cada 28 de diciembre, fecha en la que tradicionalmente circulan noticias falsas o engañosas.
Aunque el concierto resultó ser ficticio, la reacción del público dejó claro el impacto del artista en México. Para muchos seguidores, la idea de ver a Bad Bunny en el Zócalo no suena descabellada y se mantiene como un deseo colectivo que, de concretarse algún día, marcaría un momento histórico en la música en vivo del país.




