Tras las fuertes lluvias del 27 de septiembre, varias colonias de Neza quedaron bajo el agua; habitantes alertaron que el líquido estancado cambió de color y desprende un fuerte olor a combustible.
El pasado sábado 27 de septiembre, intensas lluvias azotaron la Ciudad de México y el Estado de México, dejando severas afectaciones en Nezahualcóyotl, uno de los municipios más impactados por las inundaciones.
De acuerdo con reportes oficiales, las autoridades recibieron 22 mil reportes de daños en viviendas, comercios, escuelas e iglesias. En total, 24 colonias del municipio resultaron perjudicadas: 15 en situación de emergencia y 2 con daños graves, tras el colapso del colector Villada.
Las estimaciones señalan que la cantidad de agua acumulada equivalió a 8,500 pipas. Ante la magnitud de la emergencia, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) activó el Plan DN-III-E en su fase de auxilio, con el objetivo de apoyar a las familias que permanecían con aguas negras dentro de sus casas hasta este lunes.
Agua rosa y olor a gasolina
Vecinos de las colonias José Vicente Villada y Ampliación José Vicente Villada reportaron un fenómeno inusual: el agua de las inundaciones comenzó a tornarse de color rosa y rojo, lo que generó gran alarma entre los habitantes.
A través de videos en redes sociales, los afectados mostraron las calles anegadas y afirmaron que el líquido desprendía un fuerte olor a gasolina. Algunos señalaron que la presencia de una gasolinería cercana podría haber provocado una fuga de combustible, mientras que otros atribuyeron el cambio de color a residuos de una fábrica de lámina de la zona.
Posibles causas del fenómeno
Aunque las autoridades no han emitido una versión oficial sobre el origen del agua rosada, se han planteado varias hipótesis:
- Residuos industriales o químicos arrastrados por las lluvias.
- Óxido de tuberías o deterioro del drenaje.
- Sedimentos naturales del subsuelo con alto contenido de óxidos.
- Mezcla con aguas residuales del sistema de drenaje.
Por el momento, no existe confirmación de que la coloración del agua se deba a combustible. Sin embargo, las autoridades recomiendan a la población evitar el contacto con el agua contaminada y no utilizar el agua almacenada en cisternas hasta que se garantice su seguridad.




