Aficionados denunciaron fallas en la visibilidad pese al alto costo de los boletos durante el partido entre México y Portugal, evidenciando problemas en la experiencia dentro del Estadio Banorte
La reapertura del Estadio Banorte no solo marcó el regreso de uno de los recintos más importantes rumbo al Mundial 2026, sino que también desató una ola de críticas por parte de aficionados tras el partido entre México y Portugal.
Lo que prometía ser una experiencia de primer nivel terminó generando inconformidad, especialmente entre quienes adquirieron boletos en zonas cercanas al campo.
Primera fila sin visibilidad al campo
Uno de los principales reclamos surgió desde la primera fila, particularmente en las zonas detrás de las porterías.
Aficionados denunciaron que su vista estaba prácticamente bloqueada por estructuras como anuncios publicitarios electrónicos y la elevación del terreno de juego, lo que les impedía seguir el partido con normalidad.
Los videos difundidos en redes sociales evidenciaron cómo, desde ciertos ángulos, era imposible ver la acción en la cancha.
Videos virales y reacción en redes
El problema se volvió tendencia luego de que usuarios compartieran su experiencia en plataformas digitales.
Las imágenes generaron una ola de comentarios, desde críticas directas hasta burlas sobre la situación. Algunos internautas señalaron que era más fácil seguir el partido desde el celular que desde sus propios asientos.
La viralización del caso amplificó el descontento y colocó el tema en el centro de la conversación digital.
Boletos caros y experiencia cuestionada
La molestia aumentó debido al precio de los boletos, ya que algunas localidades en zona cercana al campo alcanzaron costos de hasta 9 mil pesos.
Para muchos asistentes, pagar ese monto implicaba esperar una experiencia premium, lo cual contrastó con la falta de visibilidad reportada.
Incluso, varios aficionados señalaron que tuvieron que permanecer de pie durante gran parte del encuentro para intentar ver el juego.
Un problema previo a la remodelación
Especialistas y seguidores del futbol recordaron que esta situación no es nueva.
De acuerdo con diversas opiniones, los problemas de visibilidad en las primeras filas ya existían antes de la remodelación del estadio, lo que generó cuestionamientos sobre la planeación de las mejoras.
También se comparó el caso con otros estadios donde la cercanía al campo no siempre garantiza una buena vista debido a factores estructurales.
Reapertura con pendientes rumbo al Mundial
Más allá del empate entre México y Portugal, la atención se centró en la experiencia del aficionado dentro del inmueble.
La reapertura del Estadio Banorte dejó en evidencia áreas de oportunidad que deberán atenderse antes de eventos de mayor magnitud, especialmente considerando su papel en la organización del Mundial 2026.




