La familia de uno de los estudiantes afectados estima que a los responsables de la escuela les preocupa más “protegerse a sí mismos”.
Una familia que reside en Davis (California, Estados Unidos) sufrió una experiencia muy desagradable luego de que uno de los integrantes dijera que una de sus compañeras repartiera en clase galletas que supuestamente preparó con las cenizas de su abuela.
Lo ocurrido sucedió hace dos semanas en la Academia Da Vinci Charter y cuando el estudiante explicó a detalle a las autoridades de la escuela lo habrían interrogado, obligado a firmar un testimonio con el relato de lo acontecido y adevertido a “no contárselo a nadie”.
Los parientes del adolescente aseguraron que los responsables de la escuela secundaria no han comunicado lo ocurrido a ninguno de los padres o tutores. De hecho, el padre del damnificado dice que “parecen estar un poco más preocupados por protegerse a sí mismos que a sus estudiantes.
Por otra parte, el distristo escolar emitió un comunicado en el que aseguraron que “la seguridad física y socioemocional de sus estudiantes es su prioridad principal” y que “cuando averiguan que alguien ha obrado de mala manera” aplican “medidas disciplinarias”.




