No es un mito, el olor a viejito es real y está comprobado científicamente. El aroma de nuestra piel cambia conforme pasan los años.
El olor es más común en personas que tienen 60 años, pero empieza a producirse a partir de los 30.
“No tiene nada que ver con el sudor, los fluídos corporales o la higiene”.
José María Antón, investigador en biotecnología para el CSIC y presidente del grupo Prima-Derm, afirmó que el olor es a causa de la molécula 2-nonelal, una molécula que se genera en la piel cuando se oxidan de forma natural los ácidos grasos de la barrera lipídica.
La molécula por sí misma presenta un muy mal olor y es fácil de reconocer. El investigador cuenta que si se abre una cápsula con la molécula contenida en esta, todo un laboratorio se impregna del olor.
La molécula fue documentada en Japón por primera vez en 2001 y han desarrollado varías técnicas para mitigar su olor. Los nipones, que son bastante respetuosos con sus mayores, denominaron a esta escencia como “kareishu”, el “olor de los abuelos”.
A partir de los 30-40 años, estas moléculas empiezan a aumentar en número y empieza a ser perceptible el olor, y dado que es una grasa, no es soluble en agua, por lo que es difícil quitarla con un simple baño.
¡Olor a viejito sí existe! El cuerpo humano empieza a producirlo a partir de los 30 años de edad @ImagenYuri @YuririaSierra pic.twitter.com/J3A1UZWOe6
— Imagen Televisión (@ImagenTVMex) September 24, 2018
La edad también nos impide notar el olor.
La perdida de capacidad olfativa que se da con los años, nos impide notar el olor de esta molécula, por lo que sólo la gente a nuestro alrededor podrá notarlo.
A pesar de lo difícil que pueda sonar acabar con este olor, varios laboratorios han desarrollado productos que neutralizan a la molécula que produce este peculiar aroma. Así que no hay de qué preocuparse.




