El ministro de Deportes de Irán aseguró que la selección nacional no disputará el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, debido al contexto político y militar que vive el país tras recientes ataques.
El ministro de Deportes de Irán, Ahman Donyamali, declaró que la selección nacional de futbol no participará en la Copa Mundial de la FIFA 2026, torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La decisión, explicó el funcionario, está relacionada con la compleja situación política y militar que atraviesa el país en las últimas semanas.
De acuerdo con declaraciones citadas por medios internacionales y la agencia DPA, el funcionario afirmó que las circunstancias actuales impiden que el combinado iraní pueda competir en el torneo internacional. El ministro vinculó esta postura con los acontecimientos ocurridos el pasado 28 de febrero, cuando ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel provocaron la muerte del líder iraní Ali Jamenei.
“Después de que el gobierno corrupto m…tó a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial”, declaró Donyamali al referirse al contexto político que vive el país. Según el funcionario, las tensiones derivadas del conflicto y la situación interna han generado un ambiente que no permite la participación del equipo nacional en un evento deportivo de carácter global.
Las declaraciones del ministro se producen pocas horas después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sostuviera un encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que se abordaron los preparativos del próximo campeonato mundial.
A través de su cuenta en Instagram, Infantino informó que durante la reunión se habló también sobre la posible participación de Irán en el torneo. Según el dirigente deportivo, Trump expresó que la selección iraní sería bienvenida para competir en el campeonato a pesar del contexto político que existe entre ambas naciones.
El Mundial 2026 está programado para comenzar el 11 de junio, y de acuerdo con el calendario preliminar, la selección iraní tenía previstos sus tres partidos de la fase de grupos en territorio estadounidense.
El equipo debía enfrentarse a la selección de Nueva Zelanda y a Bélgica en la ciudad de Los Ángeles, mientras que su tercer encuentro estaba programado contra Egipto en Seattle.
En noviembre del año pasado, el gobierno de Estados Unidos había señalado que los jugadores y el cuerpo técnico iraní recibirían visas para ingresar al país durante el torneo. Sin embargo, las autoridades también advirtieron que podrían aplicarse restricciones a los aficionados iraníes por motivos de seguridad nacional.
En caso de que la retirada se confirme oficialmente, la federación de futbol de Irán podría enfrentar sanciones por parte de la FIFA. El reglamento del Mundial establece que si una selección anuncia su baja con más de 30 días de anticipación al inicio del torneo, la multa mínima podría alcanzar 250 mil francos suizos.
Si la renuncia ocurre con menos de 30 días de antelación, la sanción económica podría elevarse al menos a 500 mil francos suizos.
Además de la multa, la federación tendría que devolver los recursos entregados por la FIFA para la preparación del equipo. Entre estos apoyos se incluyen aproximadamente 1.5 millones de dólares destinados a los preparativos del torneo y otros 10.5 millones por la participación en la competencia.
La eventual retirada también abriría la posibilidad de que otra selección ocupe el lugar de Irán en el campeonato. El reglamento del torneo establece que, si un equipo clasificado decide retirarse o es excluido, la FIFA tendrá la facultad de designar a otra federación para reemplazarlo dentro del torneo.




