Screenshot
Una de las páginas más importantes de la lucha libre mexicana llegó a su fin con la despedida definitiva del Hijo del Santo, quien dijo adiós a los encordados en una emotiva función celebrada ante más de ocho mil aficionados en el Palacio de los Deportes, recinto que vibró durante horas al grito de “¡Santo, Santo!”.
En su última presentación profesional, el portador de la emblemática máscara plateada formó equipo con Último Dragón y La Park, logrando imponerse a Dr. Wagner Jr., Texano Jr. y el Hijo de Fishman, en un combate cargado de tensión y nostalgia. A pesar de las constantes artimañas del bando rudo, el veterano gladiador sacó a relucir su experiencia y selló la victoria al aplicar su clásica llave de a caballo sobre el Hijo de Fishman en el centro del ring.
La función, realizada en el llamado “Cementerio de las Máscaras”, marcó el cierre de una trayectoria que llevó al Hijo del Santo a escenarios de México, Japón, Estados Unidos y Europa, además de consolidarlo como una figura clave de la cultura popular gracias a su presencia en cine, caricaturas y cómics, ampliando el alcance de su legado más allá del cuadrilátero.
A lo largo de su carrera, el ídolo acumuló múltiples campeonatos, entre ellos el título de parejas de AAA junto a Octagón; los campeonatos nacionales de peso medio, peso wélter y de tríos, este último al lado de Super Muñeco y Ángel Azteca; así como el campeonato mundial de parejas del CMLL, además de reconocimientos como la Leyenda de Plata y el Grand Prix del Consejo Mundial de Lucha Libre.
En el terreno de las luchas de apuestas, el Hijo del Santo dejó una huella imborrable al despojar de sus máscaras a rivales como Silver King, Súper Parka, Dr. Cerebro, Pentagón Black, Cyber Vikingo y Ángel Blanco Jr., entre muchos otros. También sumó importantes triunfos en combates de cabelleras ante gladiadores como Negro Casas, Black Terry, Brazo de Oro, Mano Negra, Cassandro y Nicho el Millonario, consolidándose como uno de los luchadores más temidos en este tipo de enfrentamientos.
Durante esta función histórica, Santo Jr. consiguió su primera cabellera tras rapar a Ángel Blanco Jr., en un duelo marcado por el dramatismo y la entrega total. Además, la velada incluyó luchas de relevos generacionales, combates femeniles y enfrentamientos de alto impacto que complementaron una noche cargada de simbolismo.
Con esta despedida, el Hijo del Santo no solo cerró su carrera profesional, sino que confirmó su lugar como una auténtica leyenda del pancracio nacional, cuyo nombre quedará grabado para siempre en la historia de la lucha libre mexicana.
Un acuerdo con Concacaf llevaría partidos del Tri a Netflix a partir de 2027, marcando…
Mariela Gutiérrez Escalante confirmó el sacrificio de hasta 10 mil perros durante su gestión en…
La plataforma Capacítate para el Empleo impulsa un curso de gastronomía gratuito con certificado, enfocado…
La presidenta de México fue reconocida por la revista Time como una de las líderes…
Expertos de la UNAM advierten que el hundimiento, las inundaciones y la falta de agua…
La liberación de una manada en la Sierra Madre Occidental marca un avance histórico en…
Leave a Comment